Impresión 3D – se acabó el hype

Somos humanos y no podemos evitar emocionarnos, eso explica algunas burbujas, que se magnifican con la tendencia a la codicia de algunos.

Impresión 3D para consumidores

Con la impresión 3D también lo hemos sufrido. En realidad sigue el ciclo natural que marca Gartner en su Annual Hype Cycle Chart.

Es interesante ver en este blog la evolución de los charts de Gartner desde 2012. Y en el que Consumer 3dprinting ya ha pasado la ola de las altas expectativas para entrar en la fase de desilusión. Sin embargo la impresión 3D para empresas ya se está acercando a la meseta de productividad.

 

gartner-hype-2012-to-2015

El efecto ya se está notando con unos cuantos movimientos y anuncios:

Pinshape joins Formlabs

Impresión 3D para la industria

En el sector industrial no hay mucho que decir, esta industria existe desde hace treinta años conocida anteriormente como Rapid Prototyping y seguirá adelante. No conozco los datos de 2015, pero hasta la fecha durante todos esos años el sector ha experimentado crecimientos del 25-30% anuales. Por qué, porque la impresión 3D tenía obvias ventajas para el prototipado.
Además durante el hype han salido nuevas formas de fabricación o mejoras sustanciales que han permitido el salto a fabricar producto final. Y son los casos de compañías aeronáuticas, de automoción, de salud y otros sectores que se benefician de la impresión 3D en productos de alto valor añadido.

Cierto es que la impresión 3D permite crear objetos con geometrías que serían imposibles de otra forma, simplificando el proceso de fabricación, añadiendo ligereza con robustez y personalización máxima. Y esas ventajas no dejan de aplicarse en más y más sectores. La industria no dejará de crecer pues hay un claro driver de mejora.

Conclusiones

En cambio el sector Consumer se enfría. ¿Decepción entre los consumidores? Probablemente. Los fabricantes también se lo han buscado. Recuerdo fotos de Makerbot hará un par de años donde exponía piezas que en realidad no estaban hechas con su impresora, puro marketing engañoso. No se ha educado bien al consumidor, dando la sensación que es un electrodoméstico más y se usa como tal, sólo pensando en vender y vender. Cuando en realidad tienen mantenimiento, dan problemas, hay que tener paciencia. Y todo para sacar piezas que tampoco son una maravilla.

Uno siembra lo que recoge, pues aquí está: Decepción.

En nuestro grupo 3D Print Barcelona somos usuarios de impresoras 3D desde hace años, y nos aseguramos de dejar claro eso en los eventos de Introducción, que tarde o temprano te vas a tener que pelear con la impresora. En el grupo los eventos siguen llenándose así que no puedo decir que se aprecie una tendencia a la baja.
De hecho eventos como el “Taller de impresión 3D: de tu mente a tus manos” ha tenido una lista de espera más larga que los propios asistentes. Lo volvimos a convocar una segunda vez y volvió a tener lista de espera. ¿Qué tiene de especial? que es práctico. Explicamos cómo hacer todo el proceso desde que tienes una idea en la cabeza, lo diseñas con una aplicación, le haces el slicing para traspasarlo a la impresora y lo imprimes.

Todavía no hay un caso de uso estrella para los consumidores. Por ejemplo la impresora 2D permitía evitar ir a las imprentas o casas de fotocopias en su día. Era comodidad más que precio, pues el precio por litro de los consumibles supera a cualquier otro liquido en el planeta. Ahora debe ser una tendencia a la baja porque la proliferación del móvil nos ha hecho más digitales a todos. Un ejemplo: ya no necesitas imprimir las entradas de un evento o el billete de un avión.
En impresión 3D tienes dos opciones como consumidor:

  • Diseñas objetos tú mismo
  • Los descargas de un repositorio

Usar sólo la segunda opción no justifica el desembolso del coste de una impresora 3D. Aunque se hizo un estudio que proponía que imprimiendo objetos cotidianos se llegaba incluso a ahorrar respecto a comprarlos.
Cuando empecé en la impresión 3D tres años atrás pensaba que el diseño era el cuello de botella, lo que impedía que las impresoras acabaran proliferando en sus casas. Pensando en la larga curva de aprendizaje de una aplicación de CAD del momento. Pero viendo aplicaciones tan intuitivas como TinkerCAD, yo creo que esto ya no es el problema.
El problema es tener algo que imprimir. Y no hablamos de Yodas y jarrones de todos los tipos y formas. Hablamos de algo que la gente necesite, en el sentido más amplio de necesidad.

Dejando los casos de hobbies particulares aparte y los prosumers que utilizan la impresora para alguna actividad profesional o semiprofesional, lo que la gente a mi alrededor imprime en casa son:

  • Recambios y reparaciones. Piezas viejas que se rompen y ya no tienen recambio. Se hace el diseño y se imprime p.ej. un mando de un microondas viejo.
  • Mejoras de objetos. Tuneando cosas. Un soporte para la bici, accesorios de la Gopro.
  • Objetos prácticos a medida. p,ej. unos cajoncitos para guardar algo concreto, soportes para los cables USB, etc…
  • Decoración. Los jarrones y los Yodas!

Yoda ABS

Tiene que apasionarte el tema para meterte, vamos.
¿Cuántas impresoras 3D habrá aparcadas en casas? Quién sabe…

De todas formas estoy hablando en términos macro. Las grandes ventas y crecimientos del sector para consumers se acabaron, lo cual no quiere decir que los nichos no sigan funcionando.
En prosumers es obvio, las impresoras DLP han proliferado y cada vez hay más talleres de joyería que las utilizan. Los diseñadores necesitan plasmar sus creaciones con rapidez y con posibilidad de hacer iteraciones, no tiene sentido hacerlo fuera pues la amortizas rápido.
Los makers también le sacan jugo, siempre están creando y es un buen soporte para combinarlo con otros productos.

Y quedan los hobbistas. Que encuentran múltiples opciones para aplicarlo en su propio hobby. Si son productos de pequeñas dimensiones probablemente les convenga más una DLP, por ejemplo en maquetas de trenes.

A ver cómo evoluciona en los próximos meses.

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  • Fran Spiedo dice:

    Coincido completamente con tu opinión Norbert. Según el informe “Wohlers” durante los dos últimos años se han vendido muchas impresoras FDM de coste medio, pero al contrario de lo que muchos pensaban, estas impresoras no iban destinadas a ser electrodomésticos de consumo para uso en el hogar, sino que se están utilizando en educación y departamentos de I+D para prototipado rápido y barato.
    Cuando nosotros empezamos hace ya casi 5 años, un agente muy nombrado en el sector por aquellos tiempos nos intentó convencer de que en ese mismo año, cada niño tendría una impresora 3D en casa como cualquier otro juguete. Con mismo ese argumento y algunos más, engañó a muchas personas con ganas de introducirse en este mercado que ahora deben estar acordandose mucho de esas palabras.

    Saludos!

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